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El síndrome de la abuela esclava

!!!Llegan las navidades!!!! Momento de vacaciones infantiles, compartir en familia, comidas en casa…

¿¿¿Qué sientes: ilusión o pánico???

Son muchas las abuelas que entran en pánico en éstas fechas porque ven que su tiempo desaparece y comienza una época de disponibilidad total para sus hijos e hijas…

A continuación comparto una entrevista que me hizo Iluminada Regateiro en su programa Voces de Mujer, del canal de televisión Torrevisión.

IR ¿QUÉ ES EL SÍNDROME DE LA ABUELA ESCLAVA?

RCH Es algo que se está comenzando a dar en nuestra sociedad. Es un conjunto de síntomas que sufren las mujeres que tienen que hacerse cargo de sus nietos y de sus nietas cuando se les pide más de lo que ellas pueden dar.
Son las nuevas abuelas, que suelen ser amas de casa, y que a sus quehaceres diarios se les encarga cuidar a los nietos en horario escolar, hacer compras, llevar al cole, recogerlos, criarlos, llevarles al médico, preparar los biberones… Y en muchas ocasiones, estas obligaciones se extienden a los fines de semana o cuidados de… Incluso animales domésticos

IR ¿QUÉ SÍNTOMAS PRODUCE?

RCH Es un síndrome, esto significa que se manifiesta en una serie de síntomas:
– A nivel físico: con los síntomas característicos de la ansiedad y el estrés: estómago encogido, musculatura tensa y agarrotada, dolor de cabeza, incapacidad para estar quieta, cansancio crónico…
– A nivel emocional: ansiedad, angustia, culpa, rabia, mal humor, irritabilidad,
– A nivel psicológico: Falta de ilusión por la vida, preocupación constante, incapacidad para concentrarse, miedos extremos, enfados, incluso fantasean con la idea de la muerte como única solución…
A largo plazo esto pasa factura y se plasma en un aumento de la inseguridad personal, en un descenso de la autoestima, sensación de pérdida de control de la propia vida, insatisfacción generalizada…

IR ¿CÓMO LO INTENTAN DISMINUIR?

RCH Confundiendo ansiedad con hambre: y puede dar por comer en exceso, o todo lo contrario, y perder el apetito.
Intentan llegar a más cosas, se sobreexigen todavía más…. Y como esto les genera más culpa, se meten en un círculo vicioso del que no saben salir, y para el cual encima, se echan las culpas.

IR ¿TIENE CONSECUENCIAS A LARGO PLAZO?

RCH Consecuencias a largo plazo: Un estrés mantenido en el tiempo hace que el cuerpo acabe enfermando: y acaban apareciendo enfermedades que no tienen un origen “lógico” para la ciencia. Migrañas, fibromialgias, dolores musculares, diabetes, problemas endocrinos, agotamiento, insomnio, proclividad a accidentes…
Así que muy frecuentemente, las mujeres van al centro de salud, aquejadas de, lo que Betty Friedan llamaba “el mal sin nombre”.
Se llama así por que como decía, la ciencia, habitualmente desarrollada por varones, busca causas orgánicas, o factores que desde su posición pueden entender. Pero no se les ocurría ponerse en la piel de estas mujeres, así que no lo consideraban un problema específico, con una solución concreta.
Y entonces, pasaban al acto rápido, de “dormir los síntomas” a través de pastillas para dormir, ansiolíticos, antidepresivos…
Así, las mujeres están calladas, dan menos problemas y siguen cuidando a los nietos y las nietas, y haciendo un servicio social, al cual, todavía no se ha encontrado solución.

IR ¿CÓMO SE LLEGA UNA A CONVERTIR EN UNA ABUELA ESCLAVA ?

RCH Para comprender cómo una mujer llega a sufrir el “Síndrome de la abuela esclava” no debemos en caer en explicaciones simplistas, que por otro lado, tienden a culpabilizar a alguna de las partes. Yo prefiero mirarlo como un conjunto de factores que pone la mirada no en culpabilizar, sino en responsabilizar a cada parte de lo que le corresponde:
Muchas veces, en diversas conversaciones, sobre todo con amigos, escucho que dicen: “yo le llevo la ropa sucia a mi madre porque le gusta”. (Aunque yo no puedo evitar siempre decir que lo que a su madre le gustará será ver a su hijo, no lavarle lo que él ensucia. Y de paso hago la sugerencia al decir, que seguro que a su madre le gustaría mucho más que fuera con ella al cine).
Y bueno, del lado de las abuelas, suelo escuchar comentarios cargados de rabia del tipo “es que la juventud de hoy en día lo quiere todo”…

Y bueno, en realidad no es ni una cosa ni otra. Así, que evitando explicaciones simplistas y culpabilizadoras hay que tener en cuenta a las hijas y los hijos que piden y a las abuelas que ofrecen:

Las hijas y los hijos piden porque:

– Falta o déficit de recursos económicos
– Porque sienten mayor seguridad si son las abuelas quienes cuidan a sus hijos o hijas.
– Por comodidad.
– Porque es gratis

Las abuelas:

A las mujeres, y sobre todo a través de los estilos educativos más tradicionales, desde que somos pequeñas, se nos enseña a cuidar y se nos dice que lo más importante de nuestra vida es nuestro marido y nuestra descendencia.
Así que nuestros proyectos de vida están en función de los demás: eso es ser madre.

Las mujeres en edad de ser abuelas, les han educado en el valor del sacrificio y la entrega. Así que no hacer esto, lleva inexorablemente a la culpa.
La mayoría de las mujeres que tienen ahora más de 50 años, están acostumbradas a postergarse. A ponerse en último lugar ( si queda sitio…)
Por tanto, les resulta muy difícil pensar en sí mismas, en cuidar sus necesidades, en atenderse a sí mismas. Y cuando alguien le pide algo…
Su frase favorita es “TOTAL, SI NO ME CUESTA NADA”. También escucho frases tipo: “pobrecito/pobrecita, no se van a gastar el dinero que no tienen estando yo…”
Pero ojo, algo que podría ser cierto un día, se convierte en un diario. Un esfuerzo puntual, es un sobreesfuerzo cuando se convierte en hábito.
Tener en cuenta que lo que se pide a las abuelas supera sus posibilidades: si el cuerpo de las mujeres no está preparado para tener hijos pequeños, será porque ya está cansado para estar todo el día agachada, cogiendo peso, no parando…

IR ¿POR QUÉ LAS ABUELAS NO SE LIBRAN DE ESTA ESCLAVITUD?

RCH Esto es debido a la culpa a sí mismas y la disculpa hacia sus hijas o hijos.
Además, ten en cuenta, que ni siquiera ellas saber lo que les pasa. Sí los síntomas que tienen, pero no aciertan a comprender el origen.

IR ENTONCES, SI EL PROBLEMA SURGE PORQUE ALGUIEN DEBE CUIDAR A LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS, HACER LA CASA, ENCARGARSE DE LAS CITAS MÉDICAS, LA COMPRA, LAS COMIDAS, LA LIMPIEZA DE LA CASA… HABRÁ GENTE QUE PIENSE, QUE ESTO QUIERE DECIR QUE LA CULPA LA TIENEN LAS MUJERES QUE HAN DECIDIDO SALIR AL MERCADO LABORAL A TRABAJAR? PIENSAS QUE LA SOLUCIÓN SERÍA QUE LAS MUJERES VOLVIERAN A LOS HOGARES.

RCH Efectivamente, en los hogares siguen existiendo las mismas necesidades que antes, los menores necesitan atención y cuidados. Esto no ha cambiado.
Sin embargo, lo que yo quiero decir, es que estas funciones no deben recaer en una sola persona. Y si a estas tareas contribuyen las madres, los padres, las abuelas, los abuelos… y la sociedad en general a través de servicios adecuados como guarderías, horarios flexibles y compatibles con vidas reales… nadie se sobrecargaría y todas y todos cumplirían con su responsabilidad e incluso podrían disfrutar de ella.
Los cuidados de las nietas y de los nietos puede ser un placer: pero siempre y cuando no sea una sobrecarga.

IR ¿PODRÍAS DARNOS ALGÚN CONSEJO PARA LAS ABUELAS QUE SE SIENTAN IDENTIFICADAS?

RCH No se trata de no querer ayudar; muchas abuelas saben que es un placer estar con los nietos, pero también que es un placer cuando se van.
La alternativa pasa por enseñar a las abuelas esclavas que también es importante que se tengan en cuenta a sí mismas, pues nadie lo va a hacer mejor. Y que deben cuidar su salud y su espacio de vida”. Para ello es básico que se den cuenta de que esto no es ser egoísta, sino una cuestión de responsabilidad personal.

6. claves feministas para el amor

Sapiensex en la Radio: Otras formas de amar- Claves del buen amor

El pasado mes de febrero, durante el programa nº 60 de Dos Rombos, el Programa de Sexo de Radio Luna se trató el amor y las relaciones de pareja.

La semana anterior, durante la emisión en streaming del programa, a través de facebook surgió un debate muy interesante sobre el amor romántico. José Manuel Franco y Manuel Zamora surgieron preguntas como que qué somos: ¿Medias naranjas o naranjas enteras? Si necesitamos una pareja para ser feliz?, o incluso ¿Cuál es el fin último de la existencia humana?

Preguntas que me hicieron reflexionar sobre cómo idealizamos el amor como un todo, algo que nos va a dar la felicidad y sin lo cual no podremos realizarnos verdaderamente.

Puedes escuchar el programa entero en Dos Rombos: programa de sexo

San Valentín, Walt Disney, el cine comercial a través de sus películas románticas y las comedias románticas… Nos venden una idea de amor como la panacea de la felicidad.

Sin embargo, cuando miramos a nuestro alrededor vemos:

– que 1 de cada 3 parejas se divorcia en España,
– Escuchamos frases hechas entre los varones del tipo “te casaste, la cagaste”, hombres que se quejan de que sus chicas les cortan las alas
– Y quejas de mujeres sobre cómo sus chicos no se preocupan por ellas como les gustaría y no se responsabilizan de los cuidados en el hogar.
Uf, vaya frustración, culpa, resentimiento… ¡En aquello que nos debería dar la felicidad!

Me recuerda a aquello que dice Elena Simón y es tenemos la receta para el amor romántico, pero no nos sale buena. y probablemente ésto sea porque los ingredientes no son los adecuados.

Entonces, ¿Qué está pasando Para que no lo cambiemos?

Yo creo que, como decía Juan Luis Anta, un prof de la univ de Jaen, que el amor es un poderoso elemento de márketing, por eso se ve en muchos productos:
Viajes en crucero: y se ve a una parejita feliz,
Dos por uno: en pareja,
Los cuentos infantiles que nos dicen: “se enamoraron y luego fueron felices y comieron perdices”

Pero no nos cuentan nada más. No nos dicen si ella era vegetariana o si él luego se enamoró de un compañero batallas, si se separaron o si decidieron dejar el castillo y hacerse budistas.
No. La historia se queda ahí, congelada y no nos explican qué debería pasar para que si fueran felices los dos protagonistas del cuento incluyendo su relación de pareja. Y esto es sobre lo que me gustaría hablar hoy.

Así que ahí va mi pregunta Sapiensex:
¿Cómo sé si tengo una buena relación de pareja? Decirme tres claves

Yo os propongo 5 claves para ir comenzando…

Clave 1: variedad y equilibrio

Bueno, está claro que el amor es necesario que existe. Pero ojo. ¡CON EL AMOR NO BASTA!
Debe haber respeto, sinceridad, cariño, empatía, diversión, juego, complicidad, cuidados… uf, ¡qué de cosas! Y todas ellas serán aportadas por ambas partes y de manera simétrica.
Es decir, nada de medias naranjas: si no dos naranjas enteras, o una pera y una manzana, o un kiwy y un melocotón… ¡qué más da si ambas personas decidimos compartir nuestro jugo!.
Construir relaciones compatibles, no complementarias. No te necesito, pero si estoy contigo soy más yo.

Clave 2: Autonomía y cuidados

Si hacemos un cuestionamiento desde la perspectiva de género vemos que como mujeres, yo debo saber quién soy, qué me gusta, qué cualidades tengo. Y básico yo debo ser protagonista de mi propia vida.

Esto, en general a los varones les cuesta menos, pues protegen su espacio y su tiempo propio (permitiéndose ir al gimnasio, a ver el fútbol, participar en la peña o agrupación religiosa o simplemente para jugar a la play) mientras que las mujeres nos entregamos al amor en cuerpo y alma y nos dedicamos tiempo a nosotras en caso de que no se lo tengamos que quitar a la pareja o los hijos.

Para entablar relaciones sanas e igualitarias, es imprescindible desarrollar la autoidentidad: Saber quién soy, qué me gusta, qué me sienta bien y mal… y luego, poner en práctica la autonomía. Disfrutar de la soledad y de los diversos amores, claro está, también del propio.
Por parte de los varones, es interesante aprender a conectar con las emociones y saber expresarlas. Los caballeros son duros y fuertes y llevan armadura. Pero a más de uno le pasa como al caballero de la armadura oxidada… aquel del que nos hablaba Robert Fisher en su libro.

También es bueno desarrollar actitudes de cuidados. No de dar lo que creo que te va a venir bien, si no lo que tú me dices que necesitas. Antiguamente esto se traduciría a un… “te voy a llevar al cine, por ejemplo. Y yo lo que propongo sería algo así como dónde te parece que vayamos… a mí me gustaría ir al cine, ¿Y a ti?

Esto puede sonar a antiguo y que ahora no pasa, sin embargo, os pongo un ejemplo cotidiano en la gente joven: en los parques de skate, los chicos patinan mientras las novias miran. En el deporte, los chicos juegan al fútbol y las chicas animan. En los grupos de música, los chicos tocan y ellas aplauden.

Pero… cuántos chicos acompañan sin rechistar a sus parejas a ver pelis románticas, compras o sus entrenamientos de gimnasia rítmica? Pocos. Pues esto es considerado cosas de chicas.
Eso sí, está genial que las chicas quieran jugar al fútbol, hacer acrobacias con sus patinetes y tocar en un grupo de música. Pero si lo eligen por ellas, no porque les guste a sus novios. A ver si vamos a acabar como Julia Robert en la peli novia a la fuga: comiendo los huevos que le gustaban a cada uno de los novios que tuvo, ¡cuando a ella ni siquiera le gustaban!

Así que esta era nuestra segunda clave: Desarrollarnos como personas y cuidar a nuestra pareja.

Clave 3: 1+1=3

En el amor, las matemáticas no son exactas. En el amor: 1+1=3
No somos tú + yo= nosotros.

No somos 1, somos un equipo. Si sólo hay uno. Alguien desparece.
Somos un equipo. Sabemos que todas las piezas son necesarias y todas son IGUAL de importantes.

Clave 4: Comunicación-Negociación

Ahora, para cualquier cosa que yo hago en mi vida, lo medito y valoro detenidamente; Lo que quiero estudiar, dónde pasar mis vacaciones, en qué lugar quiero vivir… Pero para algo tan importante como es compartir parte de mi proyecto de vida ¡no pienso nada! Si te quiero, pues ya está. Sin tener en cuenta qué proyecto de vida quiere tener cada cual. Qué valores básicos compartimos, qué forma de resolver los conflictos tenemos, cuáles son nuestras necesidades vitales…

Es decir, Si yo me compro un móvil y tengo 4 folios de contrato en letra enana cómo puede ser que cuando me vaya a vivir con mi pareja o quiera ser madre o padre no me plantee cosas más profundas como el reparto de responsabilidades y los cuidados mutuos?

Pues así pasa luego, que a pesar de querernos mucho, y de casarnos con bombo y platillo, llega un punto en que no nos aguantamos y comenzamos a comportarnos como dos grandes desconocidos.

Una vez, estaba visitando un pueblo hermoso de Galicia cuando me encontré con que estaban en fiestas. Y da la casualidad que era el día de la renovación de los votos. Un ritual de origen celta que viene a decir algo así que los votos en la pareja deben ser renovados anualmente.

La verdad es que no he investigado más sobre el asunto y desgraciadamente, hoy no me acuerdo del nombre de éste municipio (si alguien lo sabe, por favor, que nos lo diga!!)
El caso es que a mí esto me dio una clave. Si en nuestra sociedad, cuando comenzamos una relación de pareja somos capaces de expresar lo que queremos y construir –diseñar conjuntamente nuestra relación, periódicamente podríamos ir revisando cómo va todo. Cómo nos sentimos, qué echamos en falta qué valoramos… Sería como una hoja de ruta sobre la que poder hacer una valoración cuanti y cualitativa. Y rediseñar valorando lo que sí funciona y proponiendo cambios para lo que no.

Sí, ya sé que esto suena muy mal, muy poco romántico, muy preparado… Pero estoy convencida que para lo que serviría sería para que supiéramos que es importante escucharse, llegar a acuerdos y alimentar la relación. La pareja es una parte del proyecto de mi vida y quiero saber cómo quiero que sea. Es necesario revisar éste proyecto periódicamente y negociar hacia donde queremos dirigirnos.

Clave 5: diferencias entre ideal y real.

El amor es un sentimiento, lo sientes o no. Da motivación y fuerza. Pero no es algo todo poderoso. Es sólo un ingrediente más de la receta total. Yo puedo tener un ingrediente muy bueno, pero si el resto de los componentes no acompañan… es mejor cambiar de receta.
Es necesario dejar de idealizar: no esperar que mi relación de pareja se adapte a lo que yo deseo, si no observar desde un prisma de realidad lo que ésta relación me aporta.

Así que 5 conclusiones clave:
Clave 1: variedad y equilibrio
Clave 2: Autonomía y cuidados
Clave 3: 1+1=3
Clave 4: Comunicación-Negociación
Clave 5: diferencias entre ideal y real.

Y bueno, seguro que hay muchas más claves, pero por el momento, creo que con éstas podemos comenzar a cocinar.

Y para aderezar nuestro guiso os recomiendo algunos libros que nos ayuden a seguir reflexionando: Hoy os traigo el de 4 maestras que se alejan de las historias de best seller que en vez de ayudarnos a crecer como personas nos inducen a pensar que el amor todo lo puede, cuando, siento deciros, que esto no es verdad.

– El poder del amor: de Anna Jonasdotir
– Claves feministas para las negociaciones en el amor, de Marcela Lagarde
– El amor no es como nos lo contaron… Ni como lo inventamos, de Clara Coria
– O los vínculos amoroso, de Fina Sanz

Si te has quedado con ganas de escuchar el programa puedes escucharlo a través de http://www.sapiensex.com/blog.

!Hasta el próximo Espacio sapiensex!

Campaña Te corresponde - no te corresponde. De Cruz Roja

¿Quién cuida a las cuidadoras?

¿Quién cuida a las cuidadoras?, una pregunta sin respuestas fácil… Las cuidadoras suelen asumir su rol a pesar del cansancio de un modo abnegado. Se da por hecho que son ellas quienes tienen que cuidar y ellas se sienten culpables si reconocen otra cosa…

De estas cosas hablamos en uno de los programas de Voces de Mujer, que Iluminada Regateiro presentaba en el Canal de Torre visión, A través de su asociación AMAT.
A continuación trascribo la entrevista:

IR ¿Cuándo hablamos de cuidadoras, a quien nos referimos?

RCH Bueno, siempre que pensamos en personas cuidadoras, en general, nos viene a la mente la imagen de una persona que cuida, generalmente mujer, y otra cuidada: ya sea una persona mayor, enferma, un bebé…

Sin embargo, las mujeres, en general, todas, somos grandes Cuidadoras: cuidamos de nuestros hijos e hijas, de nuestros padres, de la familia de nuestras parejas, cuidamos la alimentación familiar, cuidamos la casa, también cuidamos las plantas, los animales domésticos, propios y ajenos si es necesario…. a la vecina, al hijo independiente… las relaciones con la familia, ya sea la propia o la política…. LO CUIDAMOS TODO.

Así que cuidadoras somos todas, prácticamente.

IR Con esto que estás diciendo, parece que somos un pilar básico de la sociedad:

RCH Desde luego. Las mujeres, tradicionalmente, nos hemos encargado de lo que se llaman las Actividades Básicas para la Vida. Es decir, de todo aquello que es imprescindible para el mantenimiento de una sociedad.
Imagínate si las mujeres hiciéramos huelga doméstica: No estaríamos hablando de miles de pérdidas económicas. Si no de la extinción de esa sociedad: los niños no comerían, los enfermos no recibirían su medicación, los animales harían sus necesidades por todas partes, los maridos no tendrían todo lo necesario para salir a trabajar preparado: me refiero a ropa, comida…

Se ha calculado, que si se contabilizara en la economía de un país los trabajos que hacemos las mujeres, correspondería al 10% del producto interior bruto.

Es decir, en los países, anualmente, se calcula cual es el valor monetario, es decir, cuando vale la producción de bienes y servicios.

Hasta ahora, se calcula lo que se calcula en euros. Pero: ¿Cuánto vale una madre? Esto, también tiene un precio, y probablemente habría que meterlo en artículos de lujo, por el coste que supone. Sin embargo, no se valora hasta que se pierde, es un servicio invisible. Y lo peor, obligatorio.

IR Entonces, si los cuidados son necesarios, ¿Por qué a veces se convierten en un problema?

RCH Los cuidados son básicos para la supervivencia de la sociedad, como decíamos, el problema viene en el modo en que se reparten esos cuidados. Y por tanto, en las repercusiones que tiene.

Al principio comentábamos que los cuidados, son ejercidos principalmente por las mujeres. Pero no porque seamos mejores cuidadoras, de por sí, sino porque nos entrenamos en ello desde la cuna: con las muñecas, los juegos de mamás y de papás, con el entrenamiento en empatía, en ponernos en el lugar del otro…

A los niños les enseñan, o pre-programan de otro modo, más centrados en sí mismos y en el desarrollo de otras habilidades, como las deportivas, las de investigación, las de construcción…

Y así llegamos a la vida adulta: Cuando decimos que las mujeres somos más cariñosas y más sensibles, estamos siendo totalmente injustas con las capacidades de los varones, y no nos damos cuenta de que si ellos no las han desarrollado, no es porque no tengan ese potencial, sino porque se lo han castrado.
Y por ende, a las mujeres, se nos ha puesto la etiqueta de Sensibles, aunque no lo seamos.

Es decir, si las mujeres cuidamos mejor a nuestros hijos, no es por nada en especial, es porque hemos estado ahí desde el primer instante, generando un vínculo muy estrecho. Y no por el mero hecho de llevarlo dentro o de darlo a luz, pues esto también ocurre en adopciones. Y por otro lado, hay hombres, que son maravillosos y sensibles. Mucho más que muchas mujeres.

Sin embargo, retomando con tu pregunta: ¿por qué a veces los cuidados son un problema? Pues lo son cuando no son elegidos y cuando el grado de cuidados nos supera: es decir: cuanto más cuidamos…. Más nos descuidamos.

IR ¿A qué te refieres cuando dices que el problema está en el grado de los cuidados?

RCH Como hemos visto en el vídeo de la entrada al programa, el vídeo de “el sueño imposible”, basado en un relato de Tina Jogerson y subvencionado por naciones unidas, hemos visto la realidad de muchas mujeres.

¿El sueño imposible?

Pero no muchas mujeres de antes, sino también de ahora, de mi generación y más jóvenes:
Mujeres que cuidan desde que se levantan: de sus hijos, pañales, desayunos, recoger cocina, ropa, llevar a la guarde, conseguir no llegar tarde al trabajo, pedir cita médica, recordar el cumpleaños de la suegra, salir y hacer compra, buscar un parche para los pantalones de la niña que se los rompió jugando en el parque, ayudar a hacer deberes, preparar la cena, poner la lavadora, tender, “destender”, recoger la ropa, dar de cenar, pedir que se laven los dientes, acostarles, llamar a mi madre que hoy fue al médico, charlar con mi pareja de su día…. Esto es agotador. Y sin embargo, nadie está enfermo, nadie tiene un problema…
Entre medias ha llenado el servilletero con servilletas limpias y dobladas, ha cambiado las sábanas, se ha dado cuenta de que hay que limpiar el filtro de la campana que ya está sucio, ha recogido la lata de Coca-Cola que lleva 3 días en el salón, han recogido los pelos del hijo adolescente de la bañera, han llamado a la nuera para confirmar que cambió la hora de su reloj, y han anotado la lista de la compra. Uff, qué agotamiento!
Aquí me gustaría poner la imagen de corresponde: y poder hablar de ella mientras describo esto.

Esta mujer, es la primera que se levanta en su casa, y la última que se acuesta, y no tiene sábados ni domingos. Nadie ve lo que hace pero: como no haya hecho todo esto… Entonces sí hay un problema, y es que comienza el caos familiar.

IR Evidentemente, este agotamiento, tiene que pasar factura, ¿verdad?,

RCH Fíjate, si tu nivel de exigencia en el día a día es tan elevado, esto, a la larga, pasa factura en agotamiento y desmotivación.
Pero como la exigencia sigue estando y no nos consideramos capaces de cumplir, aparece la culpa. Y como da la sensación de no llegar a nada y de hacerlo mal: se tiene frustración y rabia, Y además, nadie te comprende, pues te vas aislando más… Y por eso se convierte en un síndrome, y encima, sin comprender nada, pues para todo el mundo, las personas necesitadas son las dependientes, no las cuidadoras. ¿Verdad?
Ej, en el caso de una persona con síndrome de down, o una enfermedad degenerativa: a quien se lleva a los especialistas y por quien se pregunta es por estas personas, y prácticamente nunca, a quien es sus manos, sus pies, sus cabeza, su voz, pero menos, a la otra persona que está al lado, y que es independiente a toda esa enfermedad.

IR ¿Esto es lo que se llama el síndrome del cuidador o de la cuidadora, en este caso?

RCH En el caso de las mujeres, sí, tienen el síndrome del cuidador, pero con algún matiz de género. Por lo que hemos hablado antes, porque nosotras nos consideramos más responsables que nuestros hermanos, por ejemplo. Asumimos más carga, nos hiper-responsabilizamos, por tanto ellos es más fácil que se des-responsabilicen, y porque además, de cuidar a nuestra persona necesitada, también lo hacemos de quienes no lo necesitan.

Pero sí, con teniendo en cuenta ese matiz de género, podemos hablar del síndrome de la cuidadora: que tiene consecuencias a nivel físico, psicológico y social:

A nivel físico: dolores corporales, musculares, de cabeza, insomnio, cansancio constante…

A nivel psicológico: ansiedad, culpa, frustración, depresión, sensación de fracaso, desilusión por la vida, irritabilidad…

A nivel social: aislamiento, sensación de incomprensión, como mujeres: no pedir y esperar que se den cuenta, y por la otra parte, dan por hecho que son ellas quienes deben cuidar, por tanto rabia y enfados frecuentes… Soledad…

Es por todo esto que se hace imprescindible pensar también en las personas cuidadoras. y cuidarlas.

LOS CUIDADOS SON IMPRESCINDIBLES PARA LA SUPERVIVENCIA DE LA ESPECIE,

!NO LO OLVIDEMOS!

Y para seguir reflexionando os recomiendo el documental “Cuidadores”, de Oskar Tejedor, que trata el tema de los cuidados a personas con Alzheimer Documental Cuidadores